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FILOSOFIA

TEXTO ECCE HOMO

1

Yo conozco mi destino. Un día mi nombre irá unido a algo formidable: el recuerdo de una crisis como jamás la ha habido en la tierra, el recuerdo de la más profunda colisión de conciencia, el recuerdo de un juicio pronunciado contra todo lo que hasta el presente se ha creído, se ha exigido, se ha santificado. Yo no soy un hombre: yo soy dinamita. Y a pesar de esto, estoy muy lejos de ser un fundador de religiones. Las religiones son cosa de la plebe. Tengo necesidad de lavarme las manos, después de haber estado en contacto con hombres religiosos... Yo no quiero “creyentes”; creo que soy demasiado maligno para creer en mí mismo. Yo no hablo jamás a las masas... Tengo un miedo espantoso de que algún día se me declare santo. Se adivinará la razón por la que yo publico este libro antes, tiende a evitar que se cometan abusos conmigo. Yo no quiero ser tomado por un santo; preferiría que se me tomara por un bufón... Quizá soy un bufón... Y a pesar de esto –o mejor, no a pesar de esto, pues hasta ahora no hay nada más embustero que un santo–, a pesar de esto, la verdad habla en mí. Pero mi verdad es t e r r i b l e, pues hasta el presente, lo que ha sido llamado verdad es la mentira. -Transmutación de todos los valores: he aquí mi fórmula para un acto de suprema autognosis de la humanidad, acto que en mí se ha hecho carne y genio. Mi destino ha querido que yo fuera el primer hombre decente; ha querido que yo me ponga en contradicción con miles de años. Yo fui el primero en descubrir la verdad, por el hecho de que yo fui el primero en sentir -en oler- la mentira como mentira... Mi genio se encuentra en mis narices. Yo contradigo como jamás se ha contradicho, y, sin embargo, soy lo contrario de un espíritu que dice no. Yo soy un alegre mensajero como no lo ha habido nunca, y conozco tareas que son de tal altura, que el concepto ha faltado hasta el presente. Sólo a partir de mí existen de nuevo esperanzas. Con todo esto, yo soy también necesariamente el hombre de la fatalidad. Pues cuando la verdad entra en lucha con la mentira milenaria tendremos conmociones como jamás las hubo, una convulsión de temblores de tierra, un desplazamiento de montañas y de valles, tales como nunca se han soñado. La idea política quedará entonces completamente absorbida por la lucha de los espíritus. Todas las combinaciones de poderes de la vieja sociedad habrán saltado por los aires, porque todas estaban basadas en la mentira. Habrá guerras como jamás las hubo en la tierra. Solamente a partir de mí existe en el mundo la gran política.



2

¿Se quiere una fórmula de semejante destino hecho hombre? La encontraremos en mi Zaratustra.

-Y quien quiera ser un creador en el bien y en el mal en verdad, ése tiene que ser primero un aniquilador y quebrantador de valores.

Por eso el supremo mal forma parte de la bondad suma; pero ésta es la bondad creadora.

Yo soy, con mucho, el hombre más terrible que hubo jamás; lo que no quita que llegue a ser el más benéfico. Conozco la alegría de aniquilar en un grado que está conforme con mi fuerza de aniquilar. En los dos casos obedezco a mi naturaleza dionisíaca, que no sabría separar el hacer no del decir sí. Yo soy el primer inmoralista. Por esto soy el aniquilador par excellence.-



3

Nunca se me ha preguntado, se me habría debido preguntar lo que significa, en boca del primer inmoralista, el nombre Zaratustra; pues lo que constituye la inmensa singularidad de este persa en la historia es precisamente lo contrario de esto. Zaratustra fue el primero en advertir, en la lucha entre el bien y el mal, el verdadero mecanismo en el juego de las cosas. La transposición de la moral en la metafísica, de la moral considerada como fuerza, como causa y como fin en sí, es obra suya. Pero esta cuestión podría en el fondo ser considerada ya como una respuesta. Zaratustra creó ese error, el más fatal de todos, la moral; por consiguiente, debe también ser el primero en reconocer su error. No solamente posee aquí una experiencia más larga y más profunda que otros pensadores –toda la historia no es otra cosa que la refutación por la experiencia de las afirmaciones relativas al "orden moral"–; pero, y esto es lo más importante, Zaratustra es más verídico que cualquier otro pensador. Su doctrina, y sólo su doctrina, presenta la veracidad como virtud suprema; -esto significa lo contrario de la cobardía del idealista, que, frente a la realidad, huye; Zaratustra tiene en su cuerpo más valentía que todos los demás pensadores juntos. Decir la verdad y disparar bien con flechas, es la virtud persa. ¿Se me comprende?... La autosuperación de la moral por veracidad, la autosuperación del moralista en su antítesis, es decir, -en mí-, es lo que significa en mi boca el nombre de Zaratustra.



4

En el fondo la palabra inmoralista encierra para mí dos negaciones. Yo soy todo lo contrario, por una parte, de un tipo de hombre que había sido considerado hasta el presente como el tipo superior, el hombre bueno, benévolo, caritativo; por otra parte, soy todo lo contrario de una especie moral que ha adquirido importancia, que ha llegado a ser poderosa como moral en sí: la moral de la décadence; para expresarme de una manera más precisa, la moral cristiana. Lícito me será considerar la segunda contradicción como la más decisiva, en vista de que la sobrestimación de la bondad y de la benevolencia, vistas las cosas a grandes rasgos, aparece ya como un resultado de la décadence como síntoma de debilidad, como incompatible con una vida ascendente y que dice sí: negar y aniquilar son condiciones del decir sí. -Ante todo, me detengo en la psicología del hombre bueno. Para evaluar lo que vale un tipo de hombre, es preciso calcular lo que cuesta su conservación, hay que conocer sus condiciones de existencia. La condición de existencia del hombre bueno es la mentira. Para expresarme de otro modo, es el no-querer-ver, a ningún precio, como está constituida en el fondo la realidad. No está hecha para invitar constantemente a obrar a los instintos benévolos y aún menos para permitir la intervención de manos miopes y bonachonas. Considerar en general las situaciones de peligro de toda clase como una objeción, como algo que es preciso suprimir, es la niaiserie par excellence, una tontería que puede provocar verdaderas catástrofes si se juzgan las cosas desde arriba, una fatalidad de rebaño, tan de rebaño como lo sería la voluntad de suprimir el mal tiempo, por ejemplo, por compasión hacia las pobres gentes. En la gran economía general, los elementos terribles de la realidad (en las pasiones, en los deseos, en la voluntad de poder) son necesarios en una medida incalculable, mucho más que esa forma de felicidad mezquina que se llama bondad. Hay que ser incluso indulgente para conceder un puesto a esta última, en vista de que tiene por condición la mentira de los instintos. Ya tendré ocasión de demostrar las inquietantes consecuencias más allá de toda medida que puede tener para la historia entera el optimismo, es creación de los homines optimi. Zaratustra el primero en comprender que el optimista es tan décadent como el pesimista, y quizá más dañino, dice: Los hombres buenos no dicen nunca la verdad. Falsa costas y falsas seguridades os han enseñado los buenos, en mentiras de los buenos habéis nacido y habéis sido cobijados. Todo está falseado y deformado hasta el fondo por los buenos. Felizmente, el mundo no está creado sobre instintos tales que cabalmente sólo el bonachón animal de rebaño encuentre en él su estrecha felicidad; exigir que todo se convierta en “hombres buenos”, animal de rebaño, ojiazul, benévolo, “alma bella” -o, como lo desea el señor Herbert Spencer, altruista, significaría privar al existir de su carácter grande, significaría castrar a la humanidad y reducirla a una mísera chinería. ¡Y se ha intentado hacer esto!... Precisamente a esto se lo ha llamado moral... En este sentido, Zaratustra llama buenos unas veces “los últimos hombres”, otras el “comienzo del fin”; ante todo, los considera como la especie más nociva de hombres, en vista de que imponen su existencia, tanto al precio de la verdad como al precio del porvenir.

Los buenos en efecto, -no pueden crear: son siempre el comienzo del final:-

crucifican a quien escribe nuevos valores sobre nuevas tablas, sacrifican el futuro a sí mismos, - ¡crucifican todo el futuro de los hombres!

Los buenos - han sido siempre el comienzo del final.

Y sea cuales sean los daños que los calumniadores del mundo ocasionen: ¡el daño de los buenos es el daño más dañino de todos!



5

Zaratustra, el primer psicólogo de los hombres buenos, es, por consiguiente, un amigo de los malvados. Cuando una especie decadente de hombres ha ascendido en categoría al rango de la especie más alta, no ha podido elevarse de este modo sino en detrimento de la especie contraria, la especie fuerte y vitalmente segura de hombre. Cuando la bestia del rebaño irradia en la claridad de la virtud más pura, el hombre de excepción se siente forzosamente degradado a la categoría de malvado. Cuando la mentira reclama a cualquier precio, para su óptica, la palabra “verdad”, el hombre verdaderamente verídico se encuentra designado con los peores nombres, Zaratustra no deja aquí ninguna duda: dice que lo que le ha inspirado el terror del hombre es el conocimiento de los hombres buenos, de los "mejores"; de esta repulsión le han nacido alas, “para volar lejos hacia porvenires lejanos”. No oculta que su tipo de hombre, un tipo relativamente sobrehumano, es sobrehumano precisamente con relación a los hombres buenos; que los buenos y los justos llamarían demonio a su superhombre....

Hombres superiores que mis ojos encuentran, esta es la duda que me inspiráis y mi secreta risa: adivino lo que llamaréis a mi superhombre: ¡demonio! Sois tan ajenos a la grandeza en vuestra alma que el superhombre os parecerá "terrible" en su bondad...

De este pasaje y no de otro hay que partir para comprender lo que Zaratustra quiere: esa especie de hombres que él concibe, ve la realidad tal como ella es: es bastante fuerte para ello. no es una especie de hombre extrañada, alejada de la realidad, es la realidad misma, encierra todavía en sí todo lo terrible y problemático de esta, sólo así puede tener el hombre grandeza...



6

Pero, también en otro sentido, yo he escogido la palabra inmoralista como insignia y emblema de mí mismo. Estoy orgulloso de tener esta palabra para distinguirme de la humanidad entera. Nadie ha sentido todavía la moral cristiana como algo que se encuentra por debajo de él; para esto hacia falta una altura, una perspectiva, una profundidad y una hondura psicológicas absolutamente inusitados hasta ahora. La moral cristiana ha sido hasta el presente la Circe de todos los pensadores; todos ellos se pusieron a su servicio. ¿Quién, pues, antes que yo ha descendido a las cavernas donde brota el aliento emponzoñado de donde brota esta especie de ideal, ¡la difamación del mundo!-? ¿Quién se atrevió siquiera a sospechar que éstas eran cavernas? ¿Quién antes que yo fue entre los filósofos un psicólogo, y no lo contrario de un psicólogo, un “charlatán superior”, un “idealista”? Antes de mí no ha habido psicología. - Ser en este punto el primero puede constituir una maldición; pero en todo caso es un destino, pues se es también el primero en despreciar... La nausea por el hombre: he ahí mi peligro...



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¿Se me ha entendido? Lo que me delimita, lo que me pone aparte del resto de la humanidad, es haber descubierto la moral cristiana. Por esto yo tenía necesidad de una palabra que poseyese el sentido de un reto lanzado a todo el mundo. No haber abierto antes los ojos en este punto es para mí la más grande suciedad que la humanidad tiene sobre su conciencia, el engaño de sí mismo hecho instinto, la voluntad de no ver por principio ningún acontecimiento, ninguna causalidad, ninguna realidad, un fraude in psychologicis que llega hasta el crimen. La ceguera ante el cristianismo es el crimen par excellence: el crimen contra la vida. Los milenios, los pueblos, tanto los primeros como los últimos, los filósofos y las viejas –exceptuados cinco o seis instantes de la historia, yo como el séptimo– son en este punto dignos los unos de los otros. El cristianismo ha sido hasta al presente el “ser moral” por excelencia, una curiosidad sin ejemplo, y, en cuanto “ser moral”, ha sido más absurdo, más mendaz, más vano, más ligero, más perjudicial a sí mismo que lo que podría imaginar en sus sueños el más grande despreciador de la humanidad. La moral cristiana –la forma más maligna de la voluntad de mentira– es la auténtica Circe de la humanidad, es la que la ha corrompido. No es el error en cuanto error, lo que me espanta ante este espectáculo; ni la milenaria ausencia de “buena voluntad”, de disciplina, de decencia, de valentía en las cosas del espíritu que se deja adivinar en la victoria de esta moral; - ¡es la falta de naturaleza, es el hecho espantoso de que la contranaturaleza misma ha recibido los honores supremos bajo el nombre de moral, y haya estado suspendida, sobre la humanidad como su ley, como su imperativo categórico!... ¡Equivocarse hasta este punto, no en cuanto individuos, no en cuanto pueblos, sino en cuanto humanidad!... Que se enseñase a despreciar los instintos primerísimos de la vida; que se fingiese mentirosamente la existencia de un “alma”, de un “espíritu”, para arruinar el cuerpo; que se aprendiese a ver una cosa impura en el presupuesto de la vida, en la sexualidad, que se buscase el principio del mal en la más honda necesidad de desarrollarse, en el egoísmo riguroso -( - ya la palabra misma es una calumnia! - )-; que por el contrario, en el signo típico de la degeneración y de la contradicción de los instintos, en el “desinterés”, en la pérdida del centro de gravedad, en la “despersonalisación” y en el “amor al prójimo” (vicio del prójimo), se quiere ver el valor superior, ¿qué digo?, el valor en sí... ¿Cómo? ¿La humanidad misma estará en décadence? ¿Lo estuvo siempre? Lo que es cierto es que jamás le han presentado más que valores de décadence bajo el nombre de valores superiores. La moral de la renuncia a sí mismo es por excelencia la moral de decadencia par excellence, el hecho “yo perezco”, traducido en el imperativo: “todos vosotros debéis perecer”, ¡y no solamente en el imperativo!... Esta única moral que se ha enseñado hasta el presente, la moral de la renuncia a sí mismo, delata una voluntad de final, niega en su último fundamento la vida. -Aquí subsiste una posibilidad: no es la humanidad lo que está en degeneración; es únicamente esta especie parasitaria de hombres, la especie de los sacerdotes que por el mundo, valiéndose de la mentira, han llegado a elevarse a la calidad de árbitros para la determinación de los valores, han encontrado en la moral cristiana un medio de apoderarse del poder. Y, de hecho, mí visión es ésta: los maestros, los conductores de la humanidad fueron todos ellos teólogos, fueron también todos ellos décadents: de aquí nace la transmutación de todos los valores en una enemistad contra la vida, de aquí nace la moral... Definición de la moral: la moral es la idiosincrasia de los décadents con la intención oculta de vengarse de la vida, y esta intención ha sido coronada por el éxito. Yo atribuyo mucho valor a esta definición.



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¿Se me ha entendido? Yo no he dicho aquí ni una palabra que no haya sido dicha, cinco años antes, por boca de Zaratustra. La invención de la moral cristiana fue un acontecimiento sin precedente, una verdadera catástrofe. Quien hace luz sobre ella es una force majeure, un destino, - divide la historia de la humanidad en dos pedazos. Se vive antes de él, se vive después de él ... El rayo de la verdad ha caído sobre lo que hasta ahora había estado en más alto lugar. Que el que comprenda lo que ha sido destruido por él, mire si le queda aún algo entre las manos. Todo lo que hasta el presente ha sido llamado verdad está hoy desenmascarado como la mentira más peligrosa, la más pérfida, la más subterránea; el pretexto sagrado de hacer a los hombres “mejores” aparece como un ardid para agotar la vida misma, para hacerla anémica chupandole la sangre. La moral como vampirismo... El que descubre la moral ha descubierto, al mismo tiempo, el no-valor de todos los valores en los cuales se cree o en los cuales se creía. No ve nada ya de venerable en los tipos más venerados de la humanidad, en los que han sido canonizados; ve allí la forma más fatal especie de engendros, fatales porque han fascinado... ¡El concepto de “Dios” ha sido inventado como antinomia de la vida; en él se resume, en una unidad espantosa, todo lo que es dañino, venenoso, calumniador, la entera hostilidad a muerte contra la vida! El concepto del “más allá”, del “mundo verdadero”, no ha sido inventado más que para despreciar el único mundo que existe, para no conservar ya a nuestra realidad terrenal ninguna meta, ninguna razón, ninguna tarea. ¡El concepto de “alma”, de “espíritu”, y, en fin de cuentas, también el de “alma inmortal”, ha sido inventado para despreciar el cuerpo, para hacerlo enfermar -hacerle “santo”-, para contraponer una ligereza horrible a todas las cosas que merecen ser tomadas en serio en la vida: las cuestiones de alimentación, de alojamiento, de régimen intelectual, los cuidados a los enfermos, la limpieza, el clima! ¡En vez de la salud, la “salud del alma”, quiero decir una folie circulaire que va desde las convulsiones de la penitencia hasta la histeria de la redención! ¡El concepto de “pecado” ha sido inventado al mismo tiempo que el instrumento de tortura que la completa, el “libre arbitrio”, para extraviar los instintos, para hacer de la desconfianza para con los instintos una segunda naturaleza! En el concepto de “desinteresado”, de “negador de sí mismo”, encontramos el verdadero emblema de décadence, el quedar seducido por lo nocivo, el ser-incapáz-ya-de-encontrar-el-propio-provecho, la destrucción de nosotros mismos, han llegado a ser cualidades, son el “deber”, la “santidad”, la “divinidad” en el hombre. Por último –y esto es lo más horrible–, en el concepto de hombre bueno, nos declaramos a favor de todo lo que es débil, enfermo, malogrado; a favor de todo lo que sufre de sí mismo, de todo lo que debe perecer -, invertida la ley de la selección, convertida en un ideal la contradicción del hombre orgulloso y bien constituido, del que dice sí, del que está seguro del futuro, del que garantiza el futuro - hombre que ahora es llamado el malvado... ¡Y todo esto fue creído como moral! - Escrasez l'infame!

9

¿Me habéis comprendido? Dioniso contra el Crucificado...



Friedrich Nietzsche

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Resumen de los aspectos más importantes del pensamiento de Nietzsche

1. Biografía y época
Nietzsche (1844-1900), autor influyente en renombres como Heidegger o Deleuze, estudió filología clásica (catedrático de Griego) y tuvo una cercana amistad con Richard Wagner, quien le influyó sobre la estética y le transmitió comportamientos no cristianos contrarios a la tradición de sus padres.

Vive en la segunda mitad del siglo XIX, una época marcada por muchas revoluciones que estrechan los lazos entre la ciencia y la economía en Europa: la revolución demográfica duplica la población, la revolución siderúrgica y la del campo de comunicaciones y transporte impulsan la industrialización, diversos movimientos sociales cobran importancia (como el liberalismo, el nacionalismo, el socialismo y el anarquismo), los grandes imperios (Gran Bretaña, Francia, Alemania y EE.UU) se expanden, las ciencias se desarrollan enormemente (especialmente las humanísticas), y el poder económico y político de la burguesía aumenta de forma importante.

A la vez, se producen 2 grandes movimientos culturales muy importantes:

Romanticismo: Opuesto a la Ilustración, concibe una naturaleza viva, dinámica, no mecanicista (Darwin enuncia su teoría de la evolución).
Positivismo: Reduce todo conocimiento a Ciencia, despreciando lo que no lo sea (destaca Comte).
2. Obra
La obra de Nietzsche se puede dividir en varios periodos:

Periodo Romántico: Bajo la influencia de Schopenhauer y Wagner, escribe El origen de la tragedia humana, obra en la que critica a Platón y a Sócrates por su rechazo a la vida.
Periodo Positivista: Critica a la religión, a la metafísica y al arte de su época. De esta etapa destacan Humano, demasiado humano, y La gaya ciencia, obra en la que aparece por primera vez el tema de la muerte de Dios.
Periodo Crítico: Es su periodo fundamental. En él escribe obras como Más allá del Bien y del Mal (obra crucial), La genealogía de la moral, Ecce homo, Así habló Zaratustra o La voluntad de poder.
3. Influencias
El autor más influyente en Nietzsche fue sin duda Schopenhauer. Nietzsche opinará igual que él, aunque no con la misma visión pesimista. Lo más reseñable es que Schopenhauer ve el mundo como una lucha contínua, llena de sacrificios sin recompensa (vive las guerras de Napoleón). Dice que esta lucha, eterna, se debe a nuestra voluntad de vivir: todos queremos ser eternos, y para ello intentamos adueñarnos de toda la materia. Cada individuo quiere prolongar su propia vida, y siente que el resto le quitan la energía necesaria para conseguirlo. Además, la inteligencia no es capaz de dominar esa voluntad de vivir, por lo que la ciencia sólo sirve como herramienta para alcanzar el objetivo. Como consecuencia, perdemos la vida en intentar prolongarla, y contra esto, Schopenhauer propone 3 soluciones que adoptar:

La estética: Crear un mundo totalmente aparente donde la voluntad de vivir se engañe y se olvide de la lucha por la existencia; que la realidad no importe nada.
La ascética: Decir “no” a todo cuanto deseemos; así no conseguiremos conquistar la felicidad, pero tampoco aumentar el dolor por la decepción.
La santidad: Matar la voluntad de vivir antes de que muera el cuerpo; deberemos mantener una relación de indiferencia con la vida, consiguiendo que ésta no nos importe. Sin embargo, nadie puede alcanzar este estado por sí mismo, es obra del destino.
Además de Schopenhauer, otras corrientes influyeron de forma destacable en Nietzsche. Además de Max Stirmer, con su individualista del ser humano (no universalista), también le interesan los estudios de las pasiones humanas de Spinoza, o que éste pensara que la razón es incapaz de enfrentarse a los instintos. Por otro lado, es importante la opinión de los Moralistas Franceses, que piensan que debajo del comportamiento humano altruista se esconden motivaciones internas muy distintas, que despiertan nuestros verdaderos instintos.

4. Pensamiento
4.1. CRÍTICA A LOS VALORES DE LA CULTURA EUROPEA
La crítica marca la obra de Nietzsche. Critica que en la cultura europea se hayan establecido unos valores que se oponen a la vida, a los instintos; pues dice que en la antigüedad existía una relación entre la tendencia racional y la corporal, pero que hubo un momento en que se rompió, y se optó por la vía estricta de la razón. Critica por lo tanto los 3 aspectos de la cultura europea (moral, religión y filosofía), cuyos valores ve como síntomas de decadencia.

En primer lugar, en su crítica a la moral, distingue 2 tipos:

la moral de los Señores: impulsa los valores de la fuerza, como el poder, el placer, o la grandeza.
la moral de los Esclavos: prevalecen los valores de la debilidad, como el dolor, la humildad o la compasión.
Lo que Nietzsche critica es una moral concreta: la establecida hasta ahora en la historia de la humanidad (moral de los esclavos). Culminada en los movimientos sociales de la revolución francesa, la considera antinatural porque se opone a los instintos de la vida, que son lo más real que conocemos. Su origen lo encuentra en el platonismo, ya que dice que lo bueno (mundo ideal) está “más allᔠde esta vida, y desprecia la que conocemos. Además, critica que al establecer este orden moral (drama entre el bien y el mal), se ha dado por hecho que un ser externo controla nuestro mundo, impulsando los valores de los débiles, tales como la humildad.

En cuanto a la religión (partiendo de que ninguna religión ha contenido jamás ninguna verdad porque todas parten del miedo y de la necesidad), Nietzsche critica en concreto a la religión Cristiana, porque ha invertido los valores de la antigua Grecia y Roma, inventándose un mundo ideal que desvaloriza el mundo terreno:

concibe el cuerpo como algo sospechoso, olvidando los instintos.
fomenta los valores de la moral de los esclavos.
centra el pecado en la posesión de un cuerpo, convirtiendo la vida en un pecado sin remedio, y por lo tanto estropeándonos la existencia.
En resumen: concibe a Dios como un obstáculo para la vida.

Por último, critica a los filósofos tradicionales (desde Platón) por no haber sabido pensar, por haber necesitado inventar otro mundo (el ideal) y desprestigiar el nuestro (dice que la filosofía ha sido teología), por considerar el ser como algo estático, fijo, inmutable y abstracto. Según él, ese mundo de las ideas no existe, pues es el único realmente estático, muerto. Y es por eso que admira a Heráclito, por reconocer que este mundo nuestro es cambiante, y a Hegel, por pensar que toda la realidad está en permanente devenir dialéctico.

4.2. DEL HOMBRE AL ULTRAHOMBRE
Nietzsche analiza la historia del hombre y observa la siguiente evolución en cuanto a la presencia de Dios:

Renacimiento: el antropocentrismo, el hombre comienza a pensar por sí solo.
Racionalismo: la razón es el fundamento de todo, aunque garantizada por Dios.
Ilustración: el poder lo tiene el pueblo, no Dios.
Positivismo: el saber está en la ciencia, los Dioses no importan.
Y de aquí deduce que entre todos, hemos matado a Dios de inanición (por falta de quehaceres). Como consecuencia, el hombre empieza a vivir por primera vez. Ya no tiene que soportar el peso de la trascendencia, los pilares que han sostenido la cultura de Occidente se han derrumbado. Y lo hemos hecho casi sin darnos cuenta, sin una revolución que haya marcado un cambio. Ahora incluso hay quienes buscan un sustituto, en ideas como la patria, ante las que poder sacrificarse.

Este proceso Nietzsche también lo representa en su metáfora de las 3 transformaciones: el hombre ha sido un camello que ha soportado cargas, pero que tras transformarse en león ha roto con lo establecido (ha matado a Dios), y tras esto, se ha convertido en niño, un creador y destructor sin conciencia de culpa capaz de construir sus propios valores.

Una vez muerto Dios, ya no tenemos un algo o un alguien para quien hacer las cosas. Y ese estado de suspense, de reciente vencimiento de los supremos valores, de momentánea desorientación, esa consecuencia propia de la ausencia de valores, se conoce como Nihilismo. Es el estado posterior a la destrucción e irremediablemente anterior a la creación.

Ahora que podemos crear una nueva moral, Nietzsche propone una basada en el proceso natural del hombre: la vida. Tratando de alcanzar un punto intermedio entre las tendencias de Dionisios (la vida, el exceso, el cuerpo) y Apolo (la razón, la medida, el alma), opta por la exaltación de la vida sin buscar más explicaciones a su por qué. Debe primar la moral de los señores, siguiendo los instintos.

Nietzsche propone por tanto que construyamos una moral que nos lleve a dejar de ser el hombre que hemos sido hasta ahora, miserable e inacabado, y que pasemos a ser ultrahombres. Éste es el ser creador (niño) que sigue su propia moral, un ser fuerte a la altura de este mundo, que no se rebaje, que cumpla sus promesas.

Define al ultrahombre con 7 características:

Ansia de vivir: Se preocupa por la vida, sin traba ninguna.
Superación: Ha superado la moral tradicional cristiana.
Superior: Dice sí a las jerarquías entre los hombres.
Valores: Ha roto con la jerarquía de valores tradicional.
Tierra: Lo que le importa es lo terrenal, no la trascendencia metafísica.
Poder: Tiene el deseo de dominar, de ser señor y no esclavo.
Retorno: Ama tanto su vida que aceptaría volver a vivirla infinitas veces.

DESKARTESEN AZTERKETA : IKASLE BATEN ERANTZUNA

DESCARTESEN AZTERKETA

1. TESTUAREN ULERMENA

1.1. Descartesek burutik zalantza guztiak kenduz, hau da, 4 mailak igaro ondoren, lehen ziurtasunaren bila jotzen du. Hau “cogito ergo sum” da (pentsatzen dut orduan ba naiz”). Hemendik ondorioztatu zuen ni pentsakorra edo sustantzia pentsakorra egon behar zela subjektua existitzeko. Ondorio hau ateratzeko edo egia unibertsal hau aurkitzeko arrazoiaren prozesu bat dago; hau da, cogitorena, pentsatzeko gaitasunarena.
1.2.

NIK à “Res cogitans”-en aurkitzea da, hau sustantzia pentsakorra delarik. Pentsatzeak existitzea darama inplizitu, subjektua pentsatzeagatik existitzen da; bestela, pentsatzear uzten badio ez da existituko. Descartesek “res extensa” eta “res divina ere azaldu zituen. Substantzia pentsakor arimaren betebeharra da; hau materiala et hilkorra ez delarik.

EGIA à Egia LORTZEKO MODU bakarra arrazionalismoa da, hauek arrazoia duelarik iturri. Etika arrazoiaren menpe dago, hau baita egia lortzeko bide bakarra. “Res cogitans” edo ni pentsakorraren helburua egia lortzea da; horren ondorioz arrazoia eta metodo berriak erabili beharko dira. Egia ez dago materia edo gorputzeko lotura, arima baizik.

LEHEN HASTAPENTZAT à Descartesek eskolak erakutsitako sasi-ezagutza horietaz askatzeko zalantzan jartzen du aukera bakar moduan; hau ziurtasuna lortu ahal duen zakarra delarik. Horretarako 4.maila ezberdin planeatzen ditu (zentzumena, ametsa, deus deceptor, Jainko gaizkilea), prozesu hau amaitu ondoren eta burmuina asko duelarik lehen ziurtasuna defendatzen du: “corgito ergo sum”, “pentsatzen dut, orduan banaiz”. Hau da, izaera pentsakorra existitu egiten da, egi hau zalantzak jartzea ezinezkoa delarik.

PUNTUAZIOA: 2,5

2. TESTUINGURAKETA

2. 1. Descartesen pentsaeran nahasia da bere sasi-ezagutza horien baztertzearen nahia. Nahi horren ondorioz gauza aztertzeko metodo berri bat behar zela erabaki zuen. Metodo honek lau atal izango zuen: -argiak, bereizgarriak eta zehatzak direnen egia onarpena; banaketa bat egongo litzateke analisia errazteko; idei guztien sintesia; eta azkenik zerrendaketa, ondorio orokorra izan dadin. Metodo hau Erdi Aroan finkaturiko silogismoaren aurka zihoan. Descartesen esanetan silogismoa gauza jakinak azaltzeko balio zuen, ez berriak aurkitzeko; horregatik “Metodori buruzko diskurtsoa” liburuan aurreko metodo planteatu zuen.

Testuan ikusten den bezala, Deskartes, egia unibertsala edo lehen ziurtasunaren bila dabil; berrien hori burutu baino lehen sasi-ezagutzetaz askatu beharra dago. Horretarako, Descartesek zalantza proposatu zuen, hau aita gogamena sentikorrez garbitzeko era bakarra; ziurtasuna lortuz. Horretarako zalantza metodikoa aurkezten du, erantzun moduan, honetan 4 maila daude: lehengo zentzumenarena da; Descartesen esanetan honetaz fidatzea ezinezkoa, enganatzen gaituelako; bigarrena ametsarena da, honetan ametza eta errealitatea nahasten dira honen banaketa zaila egiten delarik; - Hirugarrena “deus deceptor” da, honetan arrazoia gaizki erabiltzearen azaltzen zaigu, Jainko gaizto baten ondorioz -azkena Jainko gaizkilearena, irtenbide bakarren guztia zalantzan jartzen delarik.
Aurreko prozesua onartu ondoren, eta testuan azaltzen den bezala, Descartesek lehen ziurtasuna aurkitzen du: “cogito ergo sum”, pentsatzeak existentzia inplikatzen du. Hemendik sustantzia pentsakorra ero arima, edo gomena ondorioztatu dezakegu: “res cogitans” delakoa. Prozesu guzti hau arrazoiaz baliatuz lortu dugu edo “cogito” pentsatzeko gaitasunaz. “Cogito” pentsatzeko gaitasuna da; “Cogitatio” ekintzak edo ideiak direlarik. Pentsatzeko gaitasun horretatik (“cogito ergo sum” ziurtasunetik ondorioztatuz) “cogito”: bi ezagutza aurkitzen ditugu: indukzio eta dedukzio. Lehen bat-bateko ezagutza du, hau argia, zehatza eta bereizgarria delarik; bigarrena, ordea, pentsamenduaren garapen batez sortzen da. Jainkoa guztiaren printzipio da, “res divina”, izaki perfektua eta mugagabea da; honek beste izateak ziurtatzen ditudalarik. Hala ere bere existentziaren frogapena behar da: guk perfekzioaren ideia buruan badugu norbaitek izate perfektu eta mugagabe batek, buruan sartu digulako izango da. Jainkoak “res extensa” posible egiten du, baina testuan ez zaigu alde materiala edo gorputza ageri. Azkenik lehen ziurtasun honetatik ondorioztatzen den subjektu pentsakor horren helburua egia lortzen da, arrazoia erabiliz; hau baita unibertsala eta zehatza den bakarra.

2.2 Descartes Frantzian jaion zen, Tourainen, familia diruduna zuenez, ikasketa ona jaso zuen. 30 urtetako gerran parte hartu zuen zenbait lekuetan. Europatik bidaiatu eta 1650.urten Suedian hil zen.
Descartesen garaian absolutismoa zegoen Europan, erregeek 3 botereak zituztelarik nobleen kalterako. Gainera kontrarreforma eman zen, jesuiten sorrera eta beste hainbat gertakizunekin; hau guztia eliza katolikoaren kaltea zelarik. Azkenik, zientzia berri baten sorrera eman zen, Galileo, Koperniko eta beste hainbat zientzilariekin. Descartesen filosofia matematikan oinarritzen da; Francis Baconekin beste metodo berri bat proposatu zuen.
Descartes Erdi Aroko egoerarekin bukatu nahi zuen. Zientzia fedearen menpe egoteari utzi behar zion, ekimen hauek akademietan eman zirelarik. Biblia edo silogismoaren aurka egia berria behar zuen, gutxienez zientziatik. Descartesek nahi filosofia orokor bat edo jakintsua nagusi bat sortzea zen.

PUNTUAZIOA: 3 puntu

3. IRUZKIN KRITIKOA
Gaur egun, zoritxarrez, arrazionalismo oinarri-moduan izate gero eta arraroagoa bihurtzen ari da. Gaurko gizarteari arrazoia eta gauzak birpentsatzea falta zaio. Nire ustez Descartesen arrazoiaren planteamendua oso ona izan da, zer eta gure erabakiak eta batez ere, zientzia, ez badira fedea edo sinesmenetan oinarrituak egon behar. Zorionez, gaur egungo zientzia arrazoian oinarrituta dago, baina batzuetan moralaren aurka egiten dio. Ez al da kontradikzio bat? Arrazoiaren menpe egon behar du arlo bat, bera aurka agertzea. Nire ustez, gaurko moralak sinesmen kutsu batzuk ditu, ez dakit onerako edo txarrerako diren. Zientziatik at, tamalez, arrazoia faltan ikuste da, estatu askotan fedea eta honenganako sinesmenak arrazoiaren aurretik kokatzen dira, emaitza oso txarrekin.
Arrazoia edo gutxienez gizabanako bakoitzak prozesu hori aurrera eramateko gai gizartea hezkuntzan du oinarriaren gehiengoa. Hezkuntzak garrantzia du bakoitza pentsatzeko gai izateko, honen faltak sinesmena edo federa itsu-itsu eramaten gaituelako.
Nire ustez alienazio modako baten aurrean egongo ginateke, sinesmenak dira prozesu baten fruitua jakite batera baizik. Jakinduria berri bat (arrazoia erabiliz) lortzea da dakizuenetik zerbait ondorioztatzea da, zuk dakizunaren konposaketa propioa. Beste aldetik arrazoia erabiltzen ez duenak jakiteak edo sinesmenak dituena, enganatzeko aproposa izango da; sinesmen bat eduki beharrean beste bat edukitzeak berdin diolako edo gutxienez ezberdintzen ez dutelako.
Marx-ek esaten zuenez, erlijio herriaren opioa zen: nire ustez ez da erlijio bakarrik, sinesmenak edo fedeak dira, orokorrean; gutxienez arrazoiarekin elkartzen ez badira.

PUNTUAZIOA: 2 puntu

PUNTUAZIO GLOBALA: 7,5

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Respuesta al examen de Descartes - Castellano

Modelo de examen de la UPV

CUESTIONES

1.1. Hallazgo del principio básico de su filosofía: “yo pienso, luego soy”
- Descartes, desde joven había tenido la incertidumbre de la falsedad de algunas cosas que creía como verdaderas.
- El simple hecho de pensar, equivocarse y ser engañado por un genio maligno, le hace plantearse su existencia; así halla el principio básico y fundamental de la filosofía nueva que quería crear: “pienso, luego existo”
- Quiere acabar con la duda, escéptica y sustituirla por una duda metódica, que le ayude en la búsqueda de la verdad.
- Después de participar en la guerra de los 30 años, hacia 1619, le surge la idea tras una larga reflexión de renovar y crear una nueva filosofía absoluta y válida para todos.

1.2.

YO: Para descartes, el Yo, forma parte o es la sustancia pensante. Donde se halla el alma, y que posee la capacidad cognoscitiva. La contrapone con la sustancia material: pues el cuerpo y la mente son cosas completamente distintas, aunque relacionadas entre sí por Dios, que hace de puente entra ambas dimensiones. El cuerpo, posee las facultades que derivan de la captación por medio de los sentidos, en cambio, en el alma, reside la propia razón.

VERDAD: El objetivo del método cartesiano era el de hallar la verdad, por medio de la razón. El principal criterio que formula es: “todo aquello que se perciba clara y distintamente será admitido como verdad”. Nos está garantizada por Dios, pues es perfecto, nuestro creador, y tenemos conciencia de su existencia, pues lo percibimos claro y distinto...

PRIMER PRINCIPIO: “Cogito ergo sum” “Pienso luego existo”. Tras una reflexión, se da cuenta de que quiere crear una filosofía basada en la búsqueda de la verdad por medio de la razón. El hecho de partir de la duda, le plantea una serie de motivos que pueden generarla: sentidos, no distinguir entre la vigilia y sueño, el mal uso de la razón, genio maligno… Al pensar, equivocarse, ser engañado, le cuestiona su existencia; luego, tiene claro que piensa, luego si piensa tiene que existir, así a través del propio pensamiento, llega al primer principio de toda su filosofía: el hecho de pensar, justifica su propia existencia.

Nota obtenida: 2,5 puntos

2. CONTEXTUALIZACIÓN.

Después de la ruptura de la integridad religiosa en Europa (con Calvino, Lutero, Enrique VIII de Inglaterra), se intenta llegar a la reconstrucción de la Iglesia católica, pero no es posible, pues se están produciendo enfrentamientos en Europa: Enrique VIII se enfrenta contra los católicos, contra un grupo de protestantes, contra los anabaptistas. Calvino instala en Ginebra una teocracia represiva e intolerante; ante esto, la Iglesia responde mediante el Concilio de Trento. En Europa se seguirán desarrollando una serie de guerras que culminaran con la Guerra de los 30 años, en la que participó como voluntario Descartes.
La vida de Descartes coincide con la época absolutista, donde el rey ostentaba todos los poderes. Surge la nueva ciencia a partir de descubrimientos y tiene lugar, también, la Contrarreforma. Todo esto le hace reflexionar a Descartes, y le surge la idea e crear una nueva filosofía que fuera absoluta, dotada de un saber absoluto, donde fuera igual para todos, y a su vez, quiso partir desde cero, como la Nueva Ciencia.
Descartes, tras haber hallado, por medio del conocimiento la primera verdad “cogito ergo sum” “pienso, luego existo”, se plantea crear un criterio para saber cuando algo puede ser concebido como verdad o no. Así, dice que todo aquello que percibamos claro y distinto, será verdad. Pero con esto no valía, entonces crea un método par ano creer algo falso como verdadero; este método estará o partirá de la duda. Dudo de todo lo que existe y tengo motivos de ello: 1) los sentidos me engañan; 2)no soy capaz de distinguir cuando estoy soñando o despierto, o si lo que estoy soñando es la realidad; 3) genio maligno: plantea la existencia de un ser sobrenatural y poderoso, que me engañe constantemente y que no me permita tener nada por cierto.
Su método está fundamentado en las matemáticas, pues dice que es la única ciencia que ha dado razones ciertas e indudables de sus verdades. Es riguroso, y sus razones son claras y evidentes, porque su objeto de análisis es sencillo. También tiene gran importancia el racionalismo, pues afirma la existencia de una única razón, confía en el poder cognoscitivo de la razón, rechaza el valor de las experiencias históricas y culturales, seducción por el método matemático, ciencia deductiva, Dios, innatismo cognoscitivo. Con todo esto, Descartes nos querer dar a entender que sólo se llega al conocimiento de verdad por la razón que reside en nuestro interior, y que esas verdades, a su vez, residen en la propia razón; que existe una única razón y una forma de razonar universal; que Dios es la garantía de lo que conozcamos sea la realidad.
Aplicando el método, Descartes llega a establecer una reglas del método:
- Evidencia à nos permite descubrir que todo lo que se perciba de manera clara y distinta será verdad.
- Análisis à la realidad, se nos presenta de una manera compuesta y compleja, entonces lo que debemos hacer es dividirla en “naturalezas simples” y sencillas, pues podemos así captarlas mediante la intuición y deductivamente, poco a poco, ir ascendiendo hasta lograr la comprensión de lo complejo.
- Síntesis y enumeración son otros de los pasos que influyen en este pensamiento

El sujeto, o yo pensante tiene una gran importancia, pues es en él en quien reside la capacidad pensante, y la facultad de pensar y de guiarse hacia el verdadero conocimiento. Aunque gran importancia tiene Dios, pues permite que no nos equivoquemos y actúa de garantía: y soy consciente de su existencia porque él mismo ha puesto la idea de Dios en mí; está dotado de perfección y se percibe de manera clara y distinta. En cuanto a las ideas que se perciben están las adventicias, que son aquellas que se encuentran en el exterior; las facticias, aquellas que nos creamos nosotros mismos y las innatas, que son las que residen en nuestro interior: la razón y Dios. Así pues el yo es poseedor de ideas innatas.
Descartes acaba con el silogismo, que era el método deductivo de razonamiento lógico donde de una premisa mayor se sacaba una conclusión a través de una premisa menor. Todo esto resulta inútil para conocer cuando se carece de la premisa general. Sólo sirve para explicar algo que ya se conoce y así está a favor del mecanicismo.

Nota obtenida: 3 puntos

3. COMENTARIO CRÍTICO
Descartes, nos comenta en el texto, a través de un pensamiento y una reflexión, llega al descubrimiento, una verdad que será la base de todo su trabajo. Mediante ella va a tratar de dar una explicación rigurosa, clara y evidente sobre todo lo que se mueve a su alrededor.
En la sociedad actual, hay una falta de reflexión, pues los hechos cotidianos, se han convertido en una rutina donde no se busca el por qué, la causa de por qué actuamos así, sino que no nos paramos a pensar sobre la causa, la veracidad o falsedad de las cosas. Tal vez, porque nos hallamos en una sociedad donde prima la prisa, el ir de un lado a otro sin saber el por qué. Pero sí, dudamos de muchas cosas, pero no nos paramos a pensar como Descartes, en sacar una conclusión evidente y que resulte clara y sea universal para todas las cosas. Adoptamos, así pues, una postura escéptica, pues no somos capaces de hallar la forma de salir de la duda en la que nos encontramos sumergidos; así pues, Descartes utiliza es duda como requisito para hallar la verdad.
Vivimos en una sociedad conformista, donde “pasamos de todo”, que no podamos entender o captar por los sentidos o que no seamos capaces de conocer por nosotros mismos.
Así pues, deberíamos dedicarnos más tiempo a buscar en nosotros y a reflexionar, pues algunas de las cosas que andamos buscando, o las dudas que tengamos, pueden residir en nuestro interior.

Nota obtenida: 2 puntos

PUNTUACIÓN GLOBAL: 7,5

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